Próxima visita:    
La Catedral  

 Detalle fachada-Casas Consistoriales Altas.
  
Es sin duda uno de los edificios de más solera de la ciédad. Carecía el Consejo de asiento fijo para sus reuniones. A finales del siglo XV o comienzos del XVI, la casa solariega de los Cabrera fue cedida al Concejo para que instalase su casa Ayuntamiento, efectuándose el traslado sin más reformas. Pero en 1511 hay una petición de recursos, pues las casas de Cabildo «estaban mal reparadas y para se caer». Inmediatamente se emprendió la reforma del antiguo edificio, o sea, el espacio de fachada comprendido entre las dos torrecillas ornamentales a partir del rincón (que en esta época no era rincón sino calle, pues aún no se había hecho la última ampliación de la Catedral). En esta primera parte se abre la puerta, gótica de grandes dovelas, enmarcada por la imposta y dos molduras verticales que llegan hasta el suelo. En el segundo cuerpo hay dos bellas ventanas igualmente góticas, ajimezadas, con guarnición vegetal; entre ellas, enmarcadas, las armas de doña Juana la Loca y de don Felipe el Hermoso; en los extremos, también enmarcados, dos escudos de la ciudad. En 1526 se termina la ampliación del edificio con un cuerpo más elevado al que se le añade una torrecilla más que arranca de una linda ménsula con cinco cabezas y, una ventana gótica sin antepecho, rodeada por los escudos del Emperador Carlos V, de la ciudad y del Corregidor Alvaro de Lugo,composición heráldica que se repite a lo largo del siglo XVI en los edificios públicos baezanos. En la fachada norte, un solo hueco rectangular enmarcado por columnas torsas con pináculos y un tímido frontón con estrías curvas en su tímpano; otra vez el escudo imperial y dos más de Baeza.
   Aún se ve en la parte superior de la fachada las anillas que, al menos desde 1714, servían para sostener el toldo que se colocaba el día del Corpus.
  El vestíbulo se halla cubierto por una buena techumbre policromada del siglo XVI, pero en mal estado. La puerta de ingreso al piso alto conserva aún las yeserías primitivas. Las dos salas fueron transformadas en la restauración llevada a cabo en 1773 y decoradas con grandes y barrocos Escudos de los Borrones y de la ciudad. En la sala que da al norte se conserva el armario de tres llaves, empotrado, con buenas tallas del XVI, donde se guardaban los padrones de la nobleza baezana y depositados hoy en el Archivo Histórico Municipal, en la Casa de la Cultura.
   Recogemos aquí la anécdota que Argote de Molina nos cuenta en su obra (1588) «Nobleza del Andaluzía» referente a un caballero baezano, Gil Bayle de Cabrera, que habitó el solar descrito, el cual siendo muy rico en tierras y bienes, puso un letrero en la puerta de su cortijo que decía: "De río a río todo es mío. Esta tierra es de Gis Bayle, que ni morirá de sed ni hambre". Sucedió que yendo de montería cayó en una sima y no pudiendo salir pareció de aquello que presumió no le mataría.

 

Excmo. Ayuntamiento de Baeza
Pasaje Cardenal Benavides 1
23440 Baeza
Tlfno.: 953 74 01 50